¿Nuevo elefante blanco? Quintero prende alarmas por la APP de El Campín

El concejal Juan David Quintero solicitó al IDRD y a la Alcaldía Mayor actas, cronogramas y
pruebas del cierre financiero de la APP de El Campín, advirtiendo el posible riesgo de un nuevo
elefante blanco en Bogotá.
Bogotá D.C. — El concejal Juan David Quintero solicitó a la Alcaldía Mayor de Bogotá para
obtener claridad inmediata y verificable sobre el avance real del proyecto de Asociación Público
Privada (APP) destinado a la renovación integral de la Unidad Deportiva El Campín. Según
advierte, existen señales que podrían anticipar un posible nuevo elefante blanco en la ciudad.
“La cancha del estadio El Campín se reventó, eso no tiene discusión. Pero la pregunta de fondo
es otra: ¿tiene Sencia la plata y el músculo financiero para construir el nuevo estadio o solo para
operar y facturar?”, cuestionó Quintero, insistiendo en que Bogotá no puede conformarse con
promesas mientras el escenario actual se sobreexplota.
El concejal recalcó que cree en las alianzas público-privadas y reconoció que la ciudad necesita
con urgencia un nuevo estadio. Sin embargo, subrayó que el proyecto debe entenderse en dos
dimensiones: por un lado, la construcción del nuevo complejo deportivo y cultural; y por otro, la
explotación comercial otorgada al concesionario durante 29 años.
Quintero puso el foco en el punto más crítico: el cierre financiero. “Construir y operar un proyecto
deportivo y cultural de esta magnitud cuesta cerca de dos billones de pesos. ¿Dónde está la
evidencia del capital y del crédito amarrado para levantar el nuevo Campín?”, cuestionó.
El concejal recordó que El Campín bajo la administración de Sencia generó ingresos
contundentes en 2025: diecinueve conciertos, más de 35 millones de dólares en ventas y 329 mil
boletas vendidas. Para Quintero, el negocio de explotación existe con fuerza, pero la ciudad
necesita garantías de que la obra principal no se quedará en el papel.
Quintero aseveró que el Contrato de Concesión No. 2772, firmado el 7 de junio de 2024 entre el
IDRD y el concesionario Sencia S.A.S., establece que el privado asume, por su cuenta y riesgo,
los estudios, diseños, financiación, construcción, operación, mantenimiento y aprovechamiento
económico del proyecto, sin desembolso de recursos públicos. El acta de inicio se suscribió el
29 de octubre de 2024 y el plazo total se extiende hasta 2053.
En julio de 2025 se celebró la Modificación 1 al contrato, que ajustó plazos y permitió la
continuidad operativa del estadio actual mientras se construye uno paralelo. Además, amplió lacapacidad proyectada del nuevo escenario a 50 mil espectadores.
“La pregunta es simple: ¿esto se cambió para facilitar la construcción o para ordeñar la vaca mientras tanto?”, cuestionó.
Otra preocupación central es el desconocimiento sobre los socios detrás del concesionario.
Quintero cuestionó la reciente adquisición del 51% de Sencia por parte de Corficolombiana y
preguntó si se trata de inversión nueva para financiar la obra o de una transacción interna sin
impacto real en el CAPEX del proyecto.
Finalmente, el concejal solicitó al IDRD y a la Alcaldía Mayor la entrega de actas, cronogramas
detallados, reportes de avance y evidencias sobre el cierre financiero. “Bogotá ya vio demasiados
elefantes blancos como para tragarse otro cuento”, concluyó.
Quintero insistió en que el complejo puede convertirse en un referente suramericano y dinamizar
un polígono estratégico de la ciudad, pero solo si la transparencia y la ejecución avanzan al ritmo
que Bogotá merece.




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